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Dieta Cetogénica

Receta de Salmón en mantequilla

salmon a la mantequilla con esparragos

¿Harto de comer siempre carne? De vez en cuando es bueno cambiar y nada mejor que un buen salmón en mantequilla. Cada animal nos aporta nutrientes diferentes y el salmón es súper nutritivo y muy sabroso, además te aportará un buen perfil de aminoácidos con una gran cantidad de lisina.

Ingredientes del Salmón en Mantequilla

Receta para 2 personas:

  • 300 gramos de salmón fresco cortado en filetes.
  • 3 dientes de ajo.
  • Sal y pimienta.
  • 50 gramos de mantequilla (si tienes intolerancia a la mantequilla puedes usar manteca de cerdo o aceite de coco)
  • 150 gramos de espárragos.

Preparación del Salmón a la Mantequilla

  1. Empezamos calentando la sartén añadiendo la mantequilla, siempre con cuidado de que no se caliente demasiado, ya que la mantequilla tiene agua y la grasa se puede oxidar fácilmente.
  2. Ahora impregnamos los filetes de salmón con sal y pimienta al gusto, cortamos los espárragos a la mitad y el ajo en trozos pequeños.
  3. Acto seguido metemos los espárragos y el salmón en la sartén y los freímos a fuego medio durante unos pocos minutos. Cuando sea el momento de dar la vuelta al salmón, añadimos el ajo, ya que si lo hacemos antes se quemará y perderá sus propiedades. En un par de minutos debería estar cocinado ¡Sólo queda emplatar y listo!

Consejos y otras opciones de acompañamiento

El tiempo de fritura del salmón depende del tipo de corte y el grosor del mismo. Es un pescado que se cocina más rápidamente en el interior que otros peces, exceptuando las partes con piel, en las que recomendamos hacer cortes para permitir entrar al calor y que se lleve a cabo la cocción necesaria en el interior.

Si no tienes espárragos o prefieres otro tipo de guarnición, le puedes añadir unas espinacas. Para esto simplemente tienes que esperar a que se termine de freír el salmón y una vez apagado el fuego, viertes las espinacas en la sartén con mantequilla, las remueves un par de minutos en la sartén para que se bañen y las agregas al plato. Verás que le dan un toque muy peculiar de sabor y además son saludables. La espinacas también se pueden comer crudas a modo de ensalada, pero la cantidad de antinutrientes puede ser un 90% mayor.

También puede ser una buena opción acompañar tu salmón con una ensalada de diferentes tipos de lechuga en crudo, sobre todo en verano. Un buen chorro de limón y otro de aceite de oliva le realzarán tu pescado.

Con respecto al tipo de salmón, el sabor y el perfil nutricional pueden variar considerablemente dependiendo de la procedencia. Te recomendamos un salmón salvaje de Alaska, el sabor es mucho más intenso y nutricionalmente es mucho más sano. Se puede encontrar en la sección de congelados de algunos supermercados y no suele ser excesivamente caro.

Y tú, ¿Ya has probado el salmón a la mantequilla? Déjanos un comentario y te responderemos cuanto antes.