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Dieta Cetogénica

Frutos secos

Consumir demasiados frutos secos suele ser un error muy habitual en la dieta cetogénica. Los frutos secos están permitidos, pero hay algunos que pueden ser alérgenos, sobre todo crudos y con cáscara, debido a los antinutrientes que tienen en su interior.

¿Qué frutos secos consumir?

Nueces de macadamia, de Brasil, españolas, pecanas, avellanas, almendras… Te recomendamos leer el artículo antes de consumir cualquiera de ellas.

El porcentaje de frutos secos lo podrás adaptar a tus macronutrientes, pero deberían suponer una pequeña parte de tu dieta si quieres beneficiarte de la cetosis.

Los mejores frutos secos son:

  • Las nueces de macadamia, muy ricas en nutrientes con una absorción decente, y normalmente no suelen dar reacciones de subida de glucosa exagerada.
  • Las nueces españolas con cáscara, abiertas en el momento, también pueden ser una buena opción si no te producen hinchazón.

Problemas de los frutos secos

Por ejemplo las almendras tienen altas cantidades de ácido fítico que impiden la absorción de minerales y favorecen la desmineralización del cuerpo. Esto te puede disparar la glucosa y provocar caries y deficiencias si comes demasiadas. Así que si realmente quieres estar en cetosis o simplemente adelgazar, no hay que abusar de los frutos secos.

También pueden contener micotoxinas, como las aflatoxinas, que es un tipo de moho que suele estar en la zona de la piel y son altamente tóxicas para el organismo. La cáscara de las avellanas es muy frecuente que haya sido atacada por aflatoxinas.

También se dice que son una gran fuente de proteínas, sin embargo el perfil de aminoácidos es bastante menos completo que el de la carne de calidad, y a largo plazo puede traer problemas si esta es tu única fuente proteica. Es muy frecuente ver síntomas de oxidación como el herpes labial, debido al alto porcentaje de arginina en comparación con el de lisina.

 

¿Cómo consumirlos?

Las semillas necesitan agua para germinar y los antinutrientes son una protección para evitar ser atacadas, por lo tanto, hay una técnica para que reducirá los antinutrientes considerablemente. Consiste en poner los frutos secos en remojo (o cualquier otra semilla) entre 8 y 12 horas con un acidificante como el vinagre de manzana o unas gotas de zumo de limón.

Se cierra en un bote y se deja reposar en un lugar oscuro. Al abrirlo verás que algunos están partidos por la mitad y tienen una textura más blanda. Continúan teniendo antinutrientes, pero la mayoría se han neutralizado en el líquido. Seguro que a alguien le suena de ver esto en casa de sus abuelos, ya que antes era una técnica bastante habitual. Esta sabiduría ancestral se ha ido perdiendo con el tiempo.

En vez de complicarte tanto, puedes hacerte unas chuletas de cordero en 5 minutos y listo.

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